La milenaria cultura china ha entregado importantes aportes a Occidente. De hecho, a su sabiduría le debemos grandes inventos como la brújula, el papel, la pólvora y la imprenta. Hace muchos años que conocemos la medicina china, la acupuntura, el Chi Kung, el Kung Fu y el Tai Chi. Y en los últimos años Occidente ha sido sorprendido con este secreto tan bien guardado: el Feng Shui, que nos habla del arte de armonizar los espacios en que vivimos. Algo inherente al hombre, porque buscar un lugar que nos proporcione bienestar y seguridad ha sido importante para todas las culturas a través de la historia.
El Feng Shui nació de la mano con la filosofía del Tao, que se basó en el estudio de la naturaleza y sus ciclos. Se dice que el Qi fluye con el viento y el agua acumula el Qi. Por lo tanto, el Feng Shui es el arte del flujo y la contención del Qi. El Feng Shui comenzó hace aproximadamente 6.000 años como una tradición oral y en un principio estaba limitado a las clases sociales dirigentes. Yang Yung Sun fue el gran maestro que en el siglo IX d.C. dio a conocer por primera vez el Feng Shui en forma abierta; gracias a este atrevimiento es reconocido como el padre de este arte. Dejó un legado de varios textos clásicos que se conservan hasta hoy y siguen vigentes.
Originalmente el Feng Shui formaba parte de un cuerpo de conocimientos que aunaba filosofía y ciencia natural y que estudiaba e interpretaba los cambios que ocurren en la naturaleza, el clima, y los astros.
Los fundamentos del feng shui reconocen diversos orígenes. Por un lado se basa en la simbología del I Ching o libro de los cambios. Por otro lado, incorpora la Teoría de los Cinco Movimientos (Wu Hsing) y más adelante también elementos tomados de la astrología china.
"El conocimiento del Origen primero es, la esencia del Camino ", "Tao Te Ching", Lao Tsé.

La cultura china defiende la creencia de que todo surge del Tao, el gran vacío para unos o en cambio la plenitud para otros, aunque en cualquier caso simbolizan lo mismo: el concepto de la “no energía” o el “no ser”.
Esta ausencia está presente en la naturaleza del Feng Shui, que se estudia en base a tres conceptos básicos:
· El vacío
· La energía
· La materia
El Vacío da vida a la energía, y ésta a su vez da origen a la materia
La energía es la esencia que da vida a las diez mil cosas. La materia es la forma que puede adoptar las diez mil cosas.
Debemos entonces concienciarnos de que el cuerpo puede considerarse como un mapa microcósmico del macrocosmos, es decir, que todas las cosas a pequeña escala son réplicas de otras a mayor escala, y así poder entender cómo nosotros afectamos de manera directa al entorno y viceversa.
La energía es la esencia que da vida a las diez mil cosas. La materia es la forma que puede adoptar las diez mil cosas.
Debemos entonces concienciarnos de que el cuerpo puede considerarse como un mapa microcósmico del macrocosmos, es decir, que todas las cosas a pequeña escala son réplicas de otras a mayor escala, y así poder entender cómo nosotros afectamos de manera directa al entorno y viceversa.





















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