Basándonos en las Ciencias Milenarias el I-Ching, “El Libro de los Cambios", es un método chino milenario usado tradicionalmente con fines filosóficos, de introspección y adivinatorios.
Está formado por 64 capítulos en los que se explica cada signo de 6 trazos o hexagrama. Estos comentarios son el acervo con el que se ha ido enriqueciendo el I Ching desde hace más de 3000 años. Siendo su columna vertebral los hexagramas y trigramas que los componen, de épocas aún anteriores a los comentarios que nos han llegado hasta la actualidad.
La filosofía que encierra el I Ching influye en Lao Tse y Confucio (Kung Tse). Se atribuye a la escuela de este último "Los Comentarios" que interpretan cada uno de los 64 signos de los que se compone el I Ching.
Algunos autores hablan también deI Tao refiriéndose a que el Tao ("El Sentido" de la obra Tao Te Ching de Lao Tse) ilumina el esquema que el Yin y el Yang forman en su sistema de signos. Esta idea queda reflejada en el conocido símbolo Tai Chi ("El Gran Vacío").
Para el I Ching cada instante es el punto de apoyo sobre el cual se genera el momento siguiente. Así cuando elegimos aleatoriamente uno de los signos, ese momento "casual" está íntimamente relacionado con el resto de momentos que ya forman parte del pasado, no cabe plantearse cuál pudo ser el resultado puesto que el resultado sólo pudo ser uno, pero a la vez del todo improbable deducir "a priori". En nuestro permanente deseo de ver el futuro tenemos un resultado abstracto que podemos utilizar como punto de partida para dar respuesta a nuestras preguntas.






















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada