ASOCIACION INTERNACIONAL DE INVESTIGACION Y DIVULGACION HOLISTICA

Rollo hilarante acerca de la factoría del ser


Dentro de nosotros hay tres fábricas de energía que trabajan para la gran factoría de nuestro “ser “. Cada una tiene su tempo, su biorritmo, y en cierto modo su albedrío.

Nuestra factoría,- a la que llamamos organismo- es un cosmos en miniatura que se alimenta de moléculas, de células, de átomos y partículas infinitesimales. Está especializada en producir energía psico-bio-electrónica, pero necesita que cada fábrica realice bien su trabajo, que no es simplemente mantenernos vivos y punto (de eso ya se ocupa la fábrica corporal), sino hacer que seamos útiles a “algo” de lo que formamos parte. Ese “algo” que no sabemos exactamente lo que es hasta que no lo sentimos conscientemente es la Eternidad. No hablo de un sentimiento de fe, sino de una experiencia de comprensión a través del conocimiento, o sea, de sentirlo.

Total para darnos cuenta un día de que el magno universo es una gran holofactoría autorrenovable de energía, una gran cocina creativa en la que tienen lugar todo tipo de transformaciones y nuevos programas, y en la que simplemente operamos como microcósmicas factorías análogas de energía que producen inexorablemente para un único fin: participar creativamente de un orden cósmico común y eterno.

La eternidad no es una cuestión arbitraria, subjetiva o personal, no nos atañe sino como elementos constituyentes de la misma, elementos infinitesimales en el vasto e incognoscible Absoluto al que gustamos de llamar infinito.

Hay una fábrica emocional, como existe una fábrica de energía intelectual y finalmente de energía corporal. Las tres fábricas juntas nos hacen ser seres pensantes, seres afectivos, y organismos vivos; y lo hacen aportando las fuerzas activa, pasiva y neutra presentes en todos los fenómenos de la vida. Forman en sí mismas un holos, una unidad sistémica, una factoría humana de energía gracias a la cual nuestro yo habitual puede establecerse gravitacionalmente, tener un ego y funcionar e interactuar eficientemente con el mundo.

La energía emocional es difícil de alquimizar o metabolizar ya que depende estrechamente de la correlación armónica con las otras fábricas, la del cuerpo y la de los pensamientos. Si éstas no funcionan desde la mente consciente, nuestros tres cerebros (que forman uno) tampoco trabajarán armónicamente. Nos cuesta ser conscientes de las emociones porque nos cuesta llegar al contenido de las emociones, necesitaríamos que la energía de los pensamientos y la de las sensaciones corporales se incorporaran a la energía emocional para impregnarla de pleno sentido del valor personal, y para formar una triangulación objetiva de conciencia. Descubriríamos el propio tesoro interior, el lugar perfecto para vernos tal cual somos y recomenzar de nuevo; claro que tendríamos que vérnoslas con todo eso en nosotros que no quiere ser visto, ni recordado o evocado.

A medida que crece nuestro yo, también crece nuestro ego, porque la personalidad no está separada de nuestra identidad esencial, y porque el ego tiene dimensiones: la dimensión del ego doméstico y social como “noción inmediata” de identidad material, y la dimensión del “ego entroito” o transpersonal, como “noción última” de identidad material.

Por eso la espiritualidad no deja de ser nunca material; por eso la materia precisa –por lo menos aquí- ser espiritualizada.

Comparte en Google Plus

Sobre Círculo Holístico

ASOCIACION NTERNACIONAL DE INVESTIGACION Y DIVULGACION HOLISTICA

0 comentarios :

Publicar un comentario

Bienvenid@ al Holo-Blog

Si vas a dejar un comentario hazlo sin tabús y si tienes sugerencias hazlo con respeto , nos ayudará a crecer cualitativamente.

Gracias por participar!!!