ASOCIACION INTERNACIONAL DE INVESTIGACION Y DIVULGACION HOLISTICA

La magia de los niños (Dune)



Es un sábado cualquiera del inicio de la primavera. Paseamos por Barcelona en día gris de los inusuales en la cosmopolita y ajetreada ciudad mediterránea. Voy mirando el entramado humano que circula por su principal paseo, Las Ramblas. En ella un divertido y variopinto mosaico humano que la ha hecho característica entre las ciudades de Europa.

Intento ver más allá del movimiento. Quisiera descubrir los signos inmutables de una ciudad que sufrió y vivió con gran intensidad los avatares de revoluciones y guerras fratricidas. En las paredes, en las cornisas, en el suelo, en muchos lugares que pasan desapercibidos quiero ver aquello que mis ojos inocentes de niño, no pudieron ver hace ya muchos años.

Ahora con una edad ya madura me interesan todos los aspectos de su historia reciente y del pasado no tan lejano en el que vivieron nuestros padres. Las diferencias sociales que reservaban lugares que entonces eran selectos y que ahora se han desplazado a otros enclaves de la urbe, y como no, los colores que ni ellos ni yo en mi infancia pudimos ver al estar demasiado cerca los resultados sociológicos de una guerra entre hermanos que tan sólo había dejado un color perenne, el gris oscuro o, a lo sumo, el gris claro, pero gris a la postre.

Las Rambla aparecen ahora con una cara más amable, más hospitalaria y, como no, más divertida. Los niños lo perciben todo con mayor magnificencia. Se sumergen en el mundo mágico y onírico que las estatuas humanas representan con esos atuendos tan peculiares y rimbombantes que mezclan la realidad y la ilusión. Desde su perspectiva, ellos fijan su atención en su particular realidad. Todo aquello que reconocen como más real que lo real.

Aquella reina, diosa o princesa estaba plácidamente sentada. Tan inmóvil como pensativa; con un gesto elegante congelado en el tiempo. Tenia sus dedos extendidos, esbeltos y finos, como corresponde a una deidad. De su cabeza, fijadas con una elegante diadema, colgaban unas finas trenzas que se posaban sobre sus hombros. Todo su cuerpo y sus vestidos estaba recubiertos de una purpurina plateada que brillaban sobre ella cual millares de diamantes. Una niña quedó embelesada, inmóvil, cautiva de aquella hada luminosa y estática. La niña quedó impresionada ante lo que podía ser la realidad de alguno de los cuentos que tantas veces había imaginado. Pero la estatua no permaneció inmóvil, la mirada de la niña le insufló vida y, con un movimiento lento y armonioso movió la cara y la mirada hacia aquella admiradora infantil. Al mismo tiempo, dirigió sus ojos hacia ella y, sus finos dedos empezaron a moverse. Con su dedo índice hizo un gesto tan imperativo como ralentizado en demanda de que la niña se le acercara, por lo que, definitivamente, ésta, atónita, se introdujo en su sueño, ahora ya real.

Evidentemente, no puedo saber todo lo que la niña sintió en aquel mágico momento; sin embargo yo también fui niño una vez o..., quizá en aquel, mi tiempo, no pude ser niño y por eso puedo saber, ahora, la significación de ese momento límbico.

DUNE

Nos invitas a un café?


Comparte en Google Plus

Sobre Círculo Holístico

ASOCIACION NTERNACIONAL DE INVESTIGACION Y DIVULGACION HOLISTICA

0 comentarios :

Publicar un comentario

Bienvenid@ al Holo-Blog

Si vas a dejar un comentario hazlo sin tabús y si tienes sugerencias hazlo con respeto , nos ayudará a crecer cualitativamente.

Gracias por participar!!!